Flora y fauna

La variedad que ofrece la naturaleza, combinada con la acción del hombre asociada a su actividad ganadera hacen del valle de Ansó un paraíso en materia de biodiversidad.

Su ubicación geográfica condiciona de manera determinante su clima de montaña, de clara influencia atlántica. Por eso la vegetación es húmeda y fresca, con la proliferación de grandes extensiones de hayedos, abetales, bosques de pino y tejos.

El valle de Ansó, al igual que otros valles pirenaicos, alberga una rica fauna. En este territorio habitan especies como el quebrantahuesos, la nutria, el buitre y el milano real. También encontramos especies muy poco comunes, como el pico dorsiblanco, la rosalía alpina (el escarabajo de la madera), la rana pirenaica y el tritón pirenaico.

Nuestras recomendaciones de lo que no te puedes perder:

   

Pasear por el bosque de Gamueta, un itinerario ecológico de hayas centenarias, abetos milenarios y pastos de aprovechamiento ganadero que conforman un paraje único y de valor excepcional. Se trata del último refugio de varios animales y plantas en peligro de extinción, y el mayor conjunto de árboles monumentales de Aragón. Los tesoros micológicos que encierran son muy apreciados por los buscadores de setas.

Subir en verano a las praderas alpinas donde habitan flores de alta montaña como la flor de nieve o Edelweiss (Leontopodium alpinum).

Conocer la variedad ornitológica de bosques y montañas que en el valle de Ansó es excepcional, podemos observar a los últimos quebrantahuesos, mirlo acuático, trepariscos, águilas reales, perdiz nival...

Conocer a los tímidos tritones del pirineo en barrancos de agua fresca de alta montaña. 

Si eres cazador no puedes dudar de la variedad de caza: jabalíes, corzos, ciervos. 

Si lo tuyo es la pesca, el río Veral y los ibones como el de Acherito son ideales para la pesca de truchas.